About Us    Donate    

You are here

Procedimientos Quirúrgicos

Bookmark and Share

Text Size

Current Size: 100%

Cirugía Láser en Caballos

Resumen/Descripción del procedimiento: 

LÁSER son las siglas de Amplificación de la luz mediante emisión estimulada de radiación (Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation).

Un láser es un dispositivo que genera un intenso haz de luz que puede cortar, sellar o vaporizar tejido. Es diferente de la luz que nos rodea de distintos modos. La diferencia más importante es que la luz láser consta de una longitud de onda mientras que la luz que nos rodea está compuesta de muchas longitudes de onda distintas. La luz de un láser se crea energizando moléculas para emitir luz a una determinada longitud de onda. Hay muchos tipos distintos de láser, cada uno de los cuales opera a una longitud de onda exclusiva. Tres ejemplos de láseres populares son el de dióxido de carbono (CO2), Nd:YAG y diodo.

El láser de CO2 es uno de los láseres más utilizados en todo el mundo. Opera con una longitud de onda de 10.600 nm. Cuando se administra un láser de CO2 a un tejido blando, la energía lumínica es absorbida por el agua existente en el tejido blando. Esto luego calienta el tejido blando y lo vaporiza. El láser de CO2 se utiliza por su capacidad para evitar daños térmicos al tejido circundante y por su corte preciso.

El láser de Nd:YAG (1064 nm) se administra a través de una pequeña fibra de cuarzo que permite usarlo a través de un videoendoscopio. El endoscopio es un tubo largo flexible con una cámara en el extremo, que permite al médico ver en zonas que no podría ver de otro modo, por ejemplo en zonas profundas del conducto nasal. Por tanto, el láser puede transmitirse a lo largo de una fibra a través de un endoscopio y utilizarse en zonas profundas dentro del conducto nasal (figura 1). La energía lumínica de este láser es absorbida por dos componentes principales del tejido vivo: la melanina, el pigmento oscuro de la piel y el pelo; y la hemoglobina, el pigmento de los glóbulos rojos que transportan oxígeno. El láser de Nd:YAG es absorbido de forma más rápida por el tejido que el láser de CO2, lo que genera una mejor coagulación, pero la mayor absorción provoca un mayor daño térmico en los tejidos circundantes.

El láser de diodo (longitud de onda de 980 nm) se ha hecho cada vez más popular en la cirugía de animales grandes, dado que tiene una longitud de onda muy similar al láser de Nd:YAG y, por tanto, también se puede administrar a través de una pequeña fibra de cuarzo por medio de un videoendoscopio. La ventaja con respecto al láser de Nd:YAG es que el láser de diodo es pequeño, portátil y más eficaz.

Efermedades Tratadas Habitualmente con el Procedimiento: 

Hemiplegia laríngea (ronquido):

La hemiplegia laríngea es la parálisis de los músculos de la garganta o la laringe que debilita la capacidad del caballo para abrir la laringe por completo durante la respiración y cerrarla al tragar o vocalizar. Habitualmente se produce en el lado izquierdo de la laringe, debido a la pérdida de la función nerviosa en el nervio laríngeo recurrente izquierdo. Es causa habitual de la intolerancia al ejercicio y de un sonido (ronquido) respiratorio anormal en caballos.

El tratamiento quirúrgico más habitual es una laringoplastia prostética o un procedimiento de “amarre”. Este procedimiento implica abrir permanentemente un lado de la garganta para evitar que colapse dentro de la vía respiratoria bajo la presión negativa cuando el caballo respira. Si la garganta colapsase, se produciría una obstrucción y un sonido (ronquido) respiratorio anormal.

Un tratamiento complementario habitual es la extracción de las cuerdas vocales verdaderas y/o los sáculos laríngeos que estabilizan la parte inferior del cartílago aritenoides en la vía respiratoria para reducir el ruido normal y aumentar el diámetro de la vía respiratoria para una posible mejora del rendimiento. Esta técnica se ha realizado tradicionalmente a través de una incisión en la zona de la garganta (laringotomía) bajo anestesia general después del “amarre”. El láser puede utilizarse para realizar un procedimiento similar, pero puede lograrse con el caballo de pie (o bajo anestesia general) a través del endoscopio (figura 2). Esto evita la necesidad de realizar una incisión quirúrgica.

Atrapamiento epiglótico:

Una enfermedad en la que un parte suelta del revestimiento de la garganta (en este caso el tejido aritenoepiglótico) se enrolla de forma anormal sobre la epiglotis (un cartílago de la laringe). Se diagnostica fácilmente con una endoscopia de las vías respiratorias superiores. Es una causa habitual de la intolerancia al ejercicio y de un sonido respiratorio anormal en los caballos de carreras. Esta enfermedad puede provocar ocasionalmente tos y secreción nasal en los caballos viejos.

La corrección quirúrgica tradicional implica dividir el tejido por la mitad (división axial) con una hoja curva o la extracción quirúrgica a través de una incisión en la zona de la garganta (habitualmente bajo anestesia general). La división del tejido con láser puede lograrse utilizando el láser de Nd:YAG o el de diodo a través del videoendoscopio. Esta técnica se puede realizar de forma ambulatoria (con el paciente sedado y usando anestesia local) con menos complicaciones quirúrgicas y un menor tiempo de cicatrización (figura 3). La tasa de nuevo atrapamiento es también ligeramente inferior con el uso de un láser quirúrgico en comparación con un enfoque quirúrgico tradicional.

Granulomas aritenoides:

Se trata de áreas de “carne que sobresale” en los cartílagos aritenoides (colgajos de la laringe) (aritenoides) que pueden provocar que el caballo tosa y generar una infección de aritenoides. El láser se puede usar a través del endoscopio para extraer (retirar) los granulomas. Este procedimiento se realiza con el caballo de pie bajo sedación y con el uso de anestesia local en el sitio de la cirugía. La utilización del láser permite precisión y minimiza la hemorragia.

Hematoma etmoidal:

Masas encapsuladas que surgen de los cornetes nasales del etmoides (una zona de estructuras óseas delgadas en la parte posterior del conducto nasal) u ocasionalmente de los senos paranasales. Los signos clínicos más habituales incluyen una hemorragia nasal leve e intermitente procedente de una fosa nasal. Si la masa es grande puede provocar un ruido respiratorio anormal y puede generar ocasionalmente aliento maloliente. El diagnóstico definitivo se puede hacer con una biopsia y el diagnóstico provisional se puede hacer utilizando un endoscopio en las vías respiratorias superiores.

El tratamiento consiste en la extracción de la masa y el tejido de origen. Con masas pequeñas que surgen de la región etmoidal, esto puede lograrse mediante la inyección de formol en la masa, bajo sedación, mientras el caballo permanece de pie. Puede ser necesario repetir este proceso varias veces. En el caso de masas grandes, puede ser necesario hacer un colgajo de hueso sinusal bajo anestesia general.

La ablación con láser de la masa se puede lograr por medio de un endoscopio con el caballo de pie. Este procedimiento puede hacerse después de las cirugías con colgajo sinusal o formol o por sí solo en masas pequeñas. El uso del láser disminuye la hemorragia durante la cirugía y la posibilidad de reaparición de la masa.

Timpanismo de bolsa gutural o empiema:

La bolsa gutural es exclusiva del caballo. Es una bolsa externa llena de aire en la trompa de Eustaquio. El empiema de la bolsa gutural es una enfermedad que se produce cuando la bolsa gutural se llena de líquido o de algún tipo de material purulento solidificado. Es extremadamente difícil resolver la infección solamente con un lavado y tratamiento antibiótico. Puede usarse el láser para crear una abertura quirúrgica desde la zona de la garganta directamente hacia el interior de la bolsa gutural (fístula salpingofaríngea) que permita que el material infeccioso se drene de forma pasiva.

El timpanismo de bolsa gutural es una enfermedad que se produce en los potros. Se desconoce la causa exacta de la enfermedad, pero la mayoría están de acuerdo en que hay un mal funcionamiento del colgajo mucosal en la faringe, que forma una abertura en la bolsa gutural. En lugar de permitir que el aire fluya hacia dentro y hacia fuera de la bolsa gutural, el colgajo actúa como una válvula unidireccional, permitiendo que entre aire, pero no que salga. Por tanto, el aire queda atrapado en la bolsa y la excesiva acumulación de aire en la bolsa provoca el timpanismo. Los potros afectados por esta enfermedad tienen una hinchazón grande y no dolorosa en uno o ambos lados de la zona del ahogadero. El diagnóstico se basa principalmente en los signos clínicos.

En el enfoque convencional, se crea una abertura entre las dos bolsas guturales por medio de una incisión quirúrgica en la zona del ahogadero, mientras el potro está bajo anestesia general. Utilizando un láser, se puede crear esta misma abertura; o se puede crear una abertura entre la bolsa afectada y la faringe. Al utilizar un láser, se puede realizar cualquiera de estas cirugías por medio de un videoendoscopio de forma ambulatoria con el potro de pie bajo sedación (figura 4).

Desplazamiento dorsal del velo del paladar:

El desplazamiento dorsal del velo del paladar es el desplazamiento del velo del paladar sobre la epiglotis. Esto provoca intolerancia al ejercicio y que los caballos de espectáculo hagan un ruido respiratorio anormal. Se han descrito varias técnicas con éxito variable para el tratamiento del desplazamiento dorsal del velo del paladar. Una terapia que se utiliza conjuntamente con técnicas quirúrgicas tradicionales es la aplicación de un láser en diversas zonas pequeñas del borde libre del velo del paladar. La teoría que respalda este tratamiento es producir tejido cicatricial y endurecer el borde del velo del paladar para evitar un desplazamiento mayor. El láser también se puede usar para extraer el borde libre del velo del paladar (estafilectomía) bajo orientación videoendoscópica.

Tumores y quistes de las vías respiratorias superiores:

Los tumores de las vías respiratorias superiores (tráquea, faringe y laringe) así como los quistes en la epiglotis, faringe y conductos nasales se pueden tratar con cirugía láser. La cirugía láser se puede utilizar para extraer tumores/quistes con un traumatismo mínimo en el tejido circundante, menos hemorragia y una menor reaparición en comparación con los enfoques quirúrgicos tradicionales (figura 5a y 5b).

Quistes uterinos:

Los quistes endometriales dentro del útero de una yegua se pueden tratar con cirugía láser. Con un histeroscopio u orientación videoendoscópica, se puede utilizar el láser para extirpar/extraer estas estructuras llenas de líquido, al tiempo que se evita traumatismo al revestimiento uterino circundante o al resto del aparato reproductor. Esta cirugía se puede realizar con la yegua de pie sedada con el uso de anestesia local.

Tumores cutáneos:

La mayor parte de las enfermedades cutáneas quirúrgicas de animales grandes tienen origen neoplásico (cáncer). La extracción o destrucción del tejido enfermo es el objetivo de cualquier terapia. La cirugía láser de estas lesiones, tanto sola como de forma conjunta con quimioterapia, puede disminuir la tasa de reaparición y acelerar la recuperación. La excisión láser del tejido provoca menos hinchazón del tejido circundante y menos diseminación de las células neoplásicas a zonas circundantes, en comparación con la excisión con instrumental de corte. Los tumores cutáneos habituales tratados con cirugía láser incluyen sarcoides, carcinomas de células escamosas y melanomas.

Injertos cutáneos:

Los láseres se pueden usar para preparar el lecho de una herida en cicatrización (tejido de granulación) para un injerto cutáneo. Pueden usarse para retirar el tejido cicatricial excesivo (“carne que sobresale”) que se ve con frecuencia en los caballos y para esterilizar el lecho de la herida. El uso del láser también permite menos hemorragia en el tejido muy vascularizado y menos hinchazón en comparación con otros métodos. El láser crea un entorno ideal para el crecimiento del nuevo tejido.

Neurectomía:

La neurectomía (extracción de una sección de nervio) es un tratamiento en animales grandes para reducir el dolor derivado de procesos patológicos progresivos y debilitantes. La extracción de un pequeño trozo del nervio que proporciona sensibilidad a la zona dolorosa elimina la sensación de dolor que siente el animal. Aunque esto no trata la enfermedad, alivia el dolor del animal, permitiendo una vida más cómoda. La complicación más frecuente de una neurectomía es el nuevo crecimiento del nervio o la formación de un neuroma doloroso (hinchazón en el extremo del nervio). La utilización de un láser para cortar el nervio sella el extremo del tejido nervioso con el objetivo de disminuir la posibilidad de que se forme un neuroma.

A medida que las técnicas quirúrgicas continúen avanzando, el láser se utilizará para tratar un número cada vez mayor de enfermedades. Los usos adicionales de los láseres incluyen:

  • fractura de cálculos de vejiga/uretrales
  • extracción de las articulaciones del corvejón cartilaginosas para ayudar a la consolidación de un articulación (facilitar la anquilosis) en el tratamiento de la artritis crónica de las articulaciones del corvejón distales o de la articulación de la cuartilla.
  • sellado de vasos sanguíneos durante procedimientos laparoscópicos para evitar una hemorragia
Ventajas: 

Cirugía láser frente a la cirugía convencional

  • Menos sangrado: el láser sella los pequeños vasos sanguíneos durante la cirugía.
  • Menos hinchazón: la disminución de la hemorragia y no aplastar los tejidos, reduce la hinchazón postoperatoria.
  • Tiempos de hospitalización más cortos: muchos procedimientos pueden realizarse con el caballo de pie bajo sedación y, por tanto, los caballos no necesitan anestesia general. Esto reduce el riesgo de complicaciones, además del tiempo de hospitalización.
  • Precisión: el láser se puede controlar con precisión para eliminar capas finas de tejido.
  • Mínimamente invasivo: el láser se puede usar a través de un endoscopio para permitir el acceso a tejidos profundos dentro del cuerpo, sin realizar incisiones adicionales para permitir el acceso convencional a estos tejidos (garganta o útero).
  • Menos dolor: el láser sella los extremos del nervio a medida que lo corta, por tanto el paciente presenta menos dolor.
  • Esterilización: el láser esteriliza el sitio quirúrgico (mata las bacterias) a medida que corta.
  • Recuperación más rápida: la menor cantidad de hemorragia e hinchazón generará una cicatrización más rápida de los tejidos. Esto provocará una vuelta más rápida a la actividad y el uso.
Desventajas: 

Cirugía láser frente a la cirugía convencional

  • Requiere una formación y un equipo especializados
  • Puede provocar un daño térmico excesivo y la hinchazón de los tejidos adyacentes o diana si no se usa de forma adecuada.

La cirugía láser es una técnica especializada de realizar una cirugía. La gran ventaja de la cirugía láser en animales grandes es que permite el acceso del cirujano a áreas y tejidos profundos, de modo que puede realizar la cirugía a través de un abordaje mínimamente invasivo con y sin anestesia general, dependiendo de la lesión y de su ubicación. El resultado y el pronóstico dependen del tipo y la ubicación de la lesión tratada. Si tiene alguna pregunta sobre la cirugía láser, debe ponerse en contacto con un cirujano veterinario certificado por el Colegio Estadounidense de Cirujanos Veterinarios (ACVS).

Content Theme: