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Mascotas: Temas de Salud

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Mastocitomas

Términos Asociados:

Cáncer, gránulos, mutación de C-Kit, tumor de piel

Resumen: 

Los mastocitomas son el tipo más frecuente de tumor de piel que se encuentra en perros y el segundo más frecuente en gatos. Representan un 14–21 % de todos los tumores de piel diagnosticados en perros. Se presentan habitualmente en pacientes de mediana edad, pero pueden producirse en pacientes de cualquier edad. Un 50 % de todos los casos se producen en boxers y boston terriers. Otras razas que se ven afectadas incluyen:

  • carlinos
  • bullmastiffs
  • cocker spaniels
  • bull terriers
  • staffordshire terriers
  • fox terriers
  • labrador retrievers
  • golden retrievers
  • beagles
  • schnauzers
  • weimaraners

La mayor parte de los tumores son solitarios, aunque los boxers y carlinos tienen una mayor tendencia a sufrir muchos tumores de piel. Estos tumores se dan en la mayor parte de los casos en la piel y el tejido subcutáneo. Las ubicaciones habituales en el perro incluyen:

  • Tronco 42–65 %
  • Extremidades 2–43 %
  • Cabeza y cuello 10–14 %

La enfermedad de los mastocitos visceral (órganos intraabdominales) es una forma reconocida de enfermedad y es más agresiva que la de las ubicaciones mencionadas anteriormente. Con frecuencia, se produce después de los tumores de piel o subcutáneos.

Manifestaciones Clínicas: 

Los signos clínicos de la mascota dependen del grado y la progresión de la enfermedad. Algunas mascotas tendrán pequeños tumores móviles en la piel o en los tejidos debajo de la piel con una inflamación mínima alrededor. Otras mascotas tendrán tumores grandes, ulcerados y sin pelo, con frecuencia asociados con un tumor más agresivo. También son posibles signos clínicos como vómitos, pérdida de apetito y sangre digerida en las heces. El grado y el pronóstico posterior relacionado con el tumor no se pueden determinar hasta que se extrae y se envía a histopatología para analizar, y se han realizado la biopsia y el análisis histopatológico.

Los mastocitomas pueden variar en tamaño día a día, dependiendo del grado de inflamación producida por la desgranulación de las células. Esto ocurre cuando se liberan los gránulos con pequeñas manchas oscuras dentro de las células (figura 1) e irritan los tejidos cercanos. Estos gránulos contienen histamina, enzimas proteolíticas (proteínas desnaturalizadas) y sustancias vasodilatadoras responsables del enrojecimiento y la hinchazón alrededor del tumor de la mascota. Estos mismos factores también pueden afectar al tubo digestivo, provocando úlceras con signos clínicos como vómitos, falta de apetito, heces sanguinolentas, anemia (glóbulos rojos bajos) y dolor del abdomen.

Diagnóstico: 

En casi todos los casos, los mastocitomas se pueden diagnosticar con precisión simplemente aspirando con aguja el tumor. Estas células muestran los característicos gránulos intracelulares de color azul oscuro a púrpura (figura 1). Como se comentó antes, estos gránulos contienen sustancias inflamatorias que contribuyen a los signos clínicos que puede presentar su mascota. Algunos mastocitomas no tienen gránulos con manchas oscuras y estos necesitarán una evaluación citológica avanzada, como inmunohistoquímica, en el momento de la evaluación histopatológica. El grado del tumor que determina el pronóstico general de la mascota solo se puede evaluar solo después de haber realizado una biopsia quirúrgica y un análisis histopatológico del tumor. Se extrae el tumor y se envía a histopatología.

La metástasis (extensión de las células tumorales) se produce primero en los ganglios linfáticos locales y a continuación, posiblemente en la médula ósea y órganos viscerales como el bazo, el hígado, los pulmones (en raras ocasiones) y otras zonas de la piel. Por tanto, el veterinario de atención primaria o cirujano veterinario certificado por el Colegio Estadounidense de Cirujanos Veterinarios (ACVS) de la mascota puede recomendar que se hagan pruebas de estadificación adicionales, para comprobar si hay metástasis en el momento del diagnóstico. Esto puede incluir aspirar con aguja los ganglios linfáticos regionales o los órganos del abdomen, para comprobar si hay muestras de metástasis en el momento del diagnóstico. Esto se llama estadificación de la mascota. Además, la estadificación de animales con cáncer con frecuencia puede incluir una ecografía del abdomen y/o radiografías de pecho para determinar si las células cancerosas malignas se han extendido. La ecografía abdominal se utiliza para evaluar el tamaño en bruto, la forma y la textura de los órganos del abdomen. Antes de las recomendaciones quirúrgicas, también pueden indicarse radiografías de pecho para descartar cánceres simultáneos u otras enfermedades que puedan afectar el pronóstico de la mascota a largo plazo.

Tratamentio: 

La eliminación quirúrgica de los mastocitomas es el tratamiento preferido, una vez que se ha diagnosticado la enfermedad a la mascota. Los mastocitomas invaden los tejidos próximos y son necesarios amplios márgenes quirúrgicos (área amplia de tejido sano alrededor del tumor figura 2 y figura 3) para asegurar la eliminación de todas las células cancerígenas. El tumor extirpado (eliminado) se enviará a histopatología, para obtener la confirmación del tipo y fase del tumor. Antes de la cirugía, es posible que el veterinario de atención primaria o el cirujano veterinario de la mascota recomiende tratamiento médico. Con frecuencia, este puede incluir esteroides y antihistamínicos, para ayudar a reducir la inflamación y los efectos secundarios asociados a estos tumores antes de la cirugía.

El uso de radiación y quimioterapia después de la cirugía se valorará caso por caso. La radiación se utiliza con más frecuencia como enfoque de tratamiento multimodal para tumores extraídos de forma incompleta. La quimioterapia se utiliza en pacientes con enfermedad diseminada a otros órganos o tumores de grado alto. El veterinario de atención primaria y el cirujano veterinario de la mascota trabajarán conjuntamente para realizar las recomendaciones más adecuadas para la atención continua de la mascota después de la cirugía.

Cuidado Posteriores y Evolución: 

Los boxers y los carlinos tienen más probabilidades de tener tumores de grado bajo que otras razas. El grado del tumor se relaciona directamente con el pronóstico de la mascota. El grado no se puede determinar hasta después de extraerlo quirúrgicamente y evaluarlo utilizando histopatología. Esto incluye analizar una muestra del tumor bajo un microscopio. El grado del tumor se basa en la invasión del tumor en la piel y otros tejidos de alrededor, el número de células que se dividen activamente, la morfología celular anormal y las características de las estructuras intracelulares. El grado indicará la posibilidad de metástasis (posibilidad de que se extienda el tumor), el tiempo de supervivencia a largo plazo y las opciones de tratamiento de seguimiento necesarias, como la quimioterapia. Hablando en términos generales, los tumores de grado inferior tienen tiempos de supervivencia más prolongados y los tumores de grado superior tienen tiempos de supervivencia más cortos. Los factores de pronóstico adicionales incluyen la raza, la presentación clínica, la ubicación del tumor, los resultados de la estadificación y los márgenes quirúrgicos. El cirujano certificado por el Colegio Estadounidense de Cirujanos Veterinarios (ACVS) de la mascota comentará estos resultados con el propietario para hacer un plan de tratamiento específico para la mascota después de la cirugía.

El cirujano veterinario certificado por el ACVS de la mascota también puede recomendar el análisis genético del tumor. Esta prueba se utiliza para buscar un determinado factor de crecimiento celular, llamado KIT (CD117), conocido más habitualmente como la mutación de C-Kit. La mutación de C-Kit es una anomalía con un receptor celular específico involucrado con la proliferación y otras actividades biológicas. Esta mutación es más habitual en tumores de grado superior y produce tasas de reaparición más altas, mayor proliferación celular y, en último término, tiempos de supervivencia más cortos. Esta mutación está presente en aproximadamente el 15–40 % de los mastocitomas.

Enfermedad felina de los mastocitos:

La enfermedad felina de los mastocitos es distinta de los mastocitomas que se encuentran en pacientes caninos. La raza de gatos asociada con mayor frecuencia a esta enfermedad es el gato siamés. A diferencia de los perros, en los pacientes felinos normalmente aparecen en la cabeza y el cuello, o también en las extremidades. Adicionalmente, los mastocitomas de la piel que se encuentran en la cabeza y el cuello de los gatos son menos agresivos que los que se encuentran en perros. Algunos mastocitomas de la piel desaparecerán por sí solos. Sin embargo, si nota que su gato tiene un tumor, se recomienda que haga una cita con su veterinario de atención primaria para hacer una evaluación. Los gatos con mastocitomas en la piel también necesitan una estadificación clínica antes de la cirugía, para evaluar la metástasis. El pronóstico general de los gatos con la forma cutánea de la enfermedad es bueno, con índices de reaparición bajos. Existe una forma de mastocitoma más grave en los gatos, conocida como la forma visceral, en la que se ve afectado el bazo, sin que haya tumores en la piel. En estos casos, debe hacerse la extracción del bazo. Esta forma tiene un mal pronóstico y está asociada con signos clínicos como vómitos, pérdida de peso y pérdida de apetito.

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Also known as: 
Mastocitomas
Cáncer
gránulos
mutación de C-Kit
tumor de piel